Bhagavad Gita: Acercamiento histórico

Texto

forma parte del Mahabharata, La gran guerra de los Bharatas. 90000 estrofas.Escrito en el siglo IV a.C.

La Gita está escrito entre el siglo IV y el II a.C., probablemente incluido después en el Mahabharata. Escrito en sánscrito consta de 700 estrofas, 18 capítulos atribuido al legendario Vyasa. El texto no es homogéneo y es posible que se hicieran añadidos en los primeros siglos de la era cristiana.

Bhagavad Gita: lucha de dos grandes familias, los Káuravas y los Pándavas, estrechamente unidos por vínculos de sangre. Norte de la India, orillas del Ganges, en la antigua Bharat.

Gita y Yoga Sutras

La Gita y los Yogas Sutras de Patañjali tienen muchos aspectos comunes. Su punto de partida es la crisis existencial, el dolor universal, el malestar mental y el temblor del cuerpo para Patañjali; el ser humano desalentado que, con lágrimas en los ojos, declara su derrota y rehúsa seguir adelante, en la Gita. También es idéntico el punto de llegada, el nacimiento del Espíritu, el ser humano liberado de los engaños y las seducciones del mundo y las apariencias.

Patañjali es un psicólogo agudo y penetrante, el anónimo autor de la Gita es un poeta y un místico. Patañjali  hace hincapié en las prohibiciones y las reglas. La Gita pone el acento en el amor y en la devoción. Patañjali sigue fiel al Samkhya, la Gita es un sincretismo. Para Patañjali la devoción a Isvhara es opcional pues el ser humano se salva sólo con sus fuerzas. Para la Gita, Krishna es todo. Por eso la Gita ha tenido más éxito que los aforismos.

Síntesis

La Gita es una doctrina ética, síntesis de varios caminos para ir desde la orilla del tiempo, es decir, del sufrimiento, a lo eterno y la felicidad. Son respuestas a los problemas de la vida.

La Gita es verdaderamente una síntesis del pensamiento de la India. Reconoce y cita a los Vedas, a las Upanishads, al Budismo, al Shamkya, aparte del Yoga. Acepta todas, no obstante las contradicciones y las hace trascender.

Vedas

«sabiduría divina». A finales del segundo milenio a.C. Primeras manifestaciones del pensamiento indio. Dioses vinculados a los fenómenos de la naturaleza. Invocación y oraciones. Apaciguan a los dioses con sacrificios rituales. Ya existe la división de castas.

Upanishads

«doctrinas secretas». aprendidas en contacto con el maestro. Tradición oral. A partir del siglo IX a. C. Ya no se habla tanto de los dioses en el cosmos, se pasa al microcosmos, la del ser humano, la de su naturaleza. Los cientos de dioses se unifican en un sólo principio supremo, Brahman. Todo nace y vuelve a él. El atman de cada individuo proviene de él.

Budismo

Buda, el iluminado. Siglo VI a.C. Se niega a definir el principio último. Le interesa el misterio del alma humana. Habla de la raíz del dolor causado por el deseo de poseer, por el odio y la ignorancia. El deseo se extingue con el desapego a través de la meditación. Para llegar al nirvana, una quietud absoluta.

Samkhya

Uno de los seis sistemas filosóficos o dársenas de la India. Consolidado hacia el primer milenio a.C. Asociado con la cultura aborigen antes de la invasión aria. Enumera los 25 elementos constitutivos del universo a partir de dos principios eternos y complementarios, espíritu (Purusha) y materia (prakriti).

Yoga

Tercer milenio a.C. Codificado por Patañjali. Es una adaptación práctica a los principios del Samkhya. Ocho grados para llegar a la iluminación, samâdhi.

La Gita trasciende el dualismo del Samkhya porque materia y espíritu son dos aspectos de lo supremo.

Sincretismo

Se presenta a Dios como personal y como impersonal, se alaba la no violencia y se incita a la guerra, tolerante a los cultos pero se les considera imperfectos. Por eso no es un texto fácil.

Aunque nombra a los dioses védicos y les da valor, los considera inferiores a Krishna, del cual los demás dioses son una manifestación.

Realmente es un sincretismo. Quizá es propio del pensamiento indio en asociar diferentes puntos de vista en vez de elegir uno.

El dios que describe no es sólo el Brahman supremo, inefable e incognoscible, sino Krishna, el dios que baja del cielo y se alía con Arjuna en su momento más difícil haciéndose guía y pedagogo. Arjuna encarna los temores, las luchas y las inquietudes de toda persona.

Krishna se da a conocer como padre, madre, amigo, amante y maestro. No conoce distinción de clase. No favorece ni desprecia a nadie. “Aún el pecador más grande, si se vuelve hacia mí, puede transformarse en un santo”. “Cualquier ofrenda de hojas, flores, frutas o agua hecha por un alma ferviente, yo la acepto”. Krishna es el auriga divino.

Supervivencia del Hinduismo

Es decir, la religión no es algo excepcional para ermitaños, los que ayunan o los que conocen los textos sagrados. Es el alma de la vida de todos los días.

Este mensaje infundió un nuevo espíritu a la religión tradicional, la hizo más accesible a las masas populares y garantizó la supervivencia del Hinduismo, en un momento en el que el Budismo estaba desplazándolo.

 

Extracto del Yoga en el Bhagavad Gita por Walter Gardini. Editorial Kier

 

 




Bhagavad Gita: La visión del Yoga

Recurre al Yoga y levántate”, es la consigna de Krishna. Se califica al Yoga como eterno, antiguo y misterioso.

 

“No hables nunca de esto a quien no conoce la austeridad, a quien no posee la devoción, ni tiene interés por escuchar, como tampoco al que se burla de mí”. Así uno sabe que está tomando posturas anticonvencionales y desafiando opiniones corrientes, pero no retrocede,

Cómo entiende la Gita el Yoga:

Es una disciplina para una integración. El logro de una armonía entre cuerpo, mente, voluntad y espíritu. El yogui es un caminante, es decir, alguien que practica y hace ejercicios y no está orientado hacia la teoría como los discípulos del Samkhya.

El yoga es el equilibrio de la mente (común a los Yoga Sutras).

Es el método del conocimiento intuitivo (Jñana).

Es la habilidad en la acción (Karma).

Es la disciplina de la devoción(Bhakti)

Es la desconexión con el dolor.

 

Krishna habla del Yoga integral como:

eterno: en armonía con la naturaleza de Dios. El Yoga plantea interrogantes universales sobre el sentido de la vida, del dolor y la muerte.

antiguo: En el Yoga hay un mensaje común a los sistemas filosóficos más valiosos de la humanidad.

misterioso: Ya que el Yoga necesita de una iniciación, de un entrenamiento y una seriedad.

 

Al igual que Patañjali recomienda ejercicio y desapego. Lograr el perfecto equilibrio y la indiferencia entre los opuestos.

Presenta el Jñana Yoga que “como una espada corta las dudas y los males que nacen de la ignorancia”. Captar la presencia viva del Ser en los seres, del Uno en lo múltiple, lo indiviso en lo que está dividido.

Los medios para alcanzarlo son una progresiva purificación interior y la gradual mediación de los sentidos, las ideas y las palabras. Hay que adquirir nuevos ojos imparciales, el ojo divino para ver y juzgar al mundo como lo ve Dios.

Para evitar la huída que el Jñana podría inducir y buscar refugio en lo eterno y feliz, el Gita propone un yoga comprometido en la acción (karma). Hay que llegar a la inacción en la acción, ser instrumentos que se dejan llevar por la energía omnipotente de Dios. Pero a esta meta no se llega sin la fuerza de la devoción y del amor (bhakti).

Como todo amor verdadero no admite divisiones, es una entrega total y exclusiva, entre el Amado divino y el amante humano.

Con frecuencia el Gita habla de paz y serenidad pero sólo como fruto de la unión del ser humano con Dios, de la sombra humana con la luz divina.

El YOGA INTEGRAL es una unión armoniosa de todos los elementos del ser humano: dominio de los sentidos, equilibrio de la mente, habilidad en la acción, plenitud de amor en el corazón y felicidad en la profundidad del ser.

Quien realiza este ideal no huye del mundo, encuentra a Dios presente en todas las criaturas, en todos los acontecimientos y se entrega a la acción para el bienestar de la humanidad. Halla la perfección no en el aislamiento sino en la sublimación del vivir humano. La responsabilidad de comprometerse para el triunfo de la Verdad y del Amor.

Coomaraswamy: Se puede hablar del yoga del conocimiento (Jnana-yoga), del yoga del amor (Bhakti-yoga), o del yoga de la acción (Karma-yoga), pero se debe recordar que, como lo expondría un teólogo cristiano, no se puede amar sin conocimiento como tampoco se puede realmente conocer sin amar.

Krishna le dice a Arjuna que no es el mero vivir y morir del individuo lo que es importante, ya que en cada individuo hay un centro interior, el Atman (literalmente «aliento» o «espíritu») que puede ser «conocido».

A través de todo el Gita se pone gran énfasis en el concepto de realizar nuestras tareas sin apego a los frutos de nuestras acciones. En términos cristianos esto se llamaría «el Santo Abandono» y «la Santa indiferencia». El hindú con su creencia en el sistema de castas, en su dharma, es instruido por Krishna para «realizar constantemente la acción que debe hacerse sin ningún apego; así el hombre alcanza la Acción Suprema». El abad Lehodey nos dice que «toda perfección, toda santidad consiste en cumplir fielmente lo que Dios quiere de nosotros», y Santa Gertrudis dice: «debemos imitar la santa religión aplicándonos a nosotros mismos con humildad y fervor lo que Dios quiere de nosotros según nuestra vocación, y no debemos pensar en descubrir otra forma y camino mejor para llegar a la perfección aquella ya señalada… y en verdad, ya que Dios mismo es quien ha elegido por nosotros nuestro estado de vida, y los medios para nuestra santificación, ciertamente nada más puede ser mejor para nosotros, nada puede ser ni bueno, fuera de nuestro estado y nuestros medios». Pero ¿cómo deberá realizarse nuestra acción? Según Lehodey, «con la Santa Indiferencia», no indiferencia hacia Dios, sino hacia los frutos de nuestras acciones. Como Krishna instruyó a Arjuna: «renunciando a todas las acciones por Mí, con tu pensamiento fijo en el Atman, estando libre de esperanzas, libre de egoísmos, desprovisto de emoción, de tus luchas… toma refugio en la devoción (amor) hacia Él (Dios) y abandona los frutos de todas las acciones, sé autocontrolado». San Francisco de Sales nos dice que «abandonar nuestra alma y abandonarnos a nosotros mismos significa ni más ni menos que privarse uno mismo de la propia voluntad a fin de entregársela a Dios». San Alfonso de Ligorio nos dice que «aquél que permanece unido a la voluntad de Dios vive y salva su alma; aquel que prefiere seguir su propia voluntad muere y se pierde».

Extracto del Yoga en el Bhagavad Gita por Walter Gardini. Editorial Kier