Centro: Esther Lázaro

Centro simbólico: febrero 2018, Grupo Residencial

 




Centro: Pepa Nuñez

Centro simbólico: marzo 2018, Grupo Barcelona




Centro: Nuria Marín

Centro simbólico, escuela. Marzo 2017. La Plana




Centro: Libro Yoga Gigante

 

Centro simbólico, escuela. Junio 2017. La Plana




Centro simbólico: Martí Vilardebó

 

TODO ES

Cada objeto de este centro, igual que muchas cosas, parece no tener relación con el resto. Igual que mis actos pueden no tener relación con los tuyos o mis pensamientos, se pueda pensar, con mis acciones. De hecho esta es, desde mi punto de vista actual, una visión un poco ingenua porque todo esta interrelacionado. Esto es en definitiva lo que quiere simbolizar este centro, la relación entre todo en el universo, dónde mis pequeñas o grandes acciones, las tuyas, mis pensamientos y decisiones afectan a mi y a todo.

El sentido de la conciencia, de la responsabilidad, del compromiso son virtudes que hacen a uno más libre. Porque cuando entiendes el funcionamiento de las cosas, de cómo el universo es abundancia, de cómo siempre hay una lectura positiva en cada problema y cosa, de cómo en el silencio de nuestras moléculas está nuestra igualdad con el todo, de cómo es absurdo sufrir si no es para valorar, remontar, para darse cuenta de que incluso eso está para algo… de cómo TODO está, ha estado y estará allí para ayudarte, aunque no tengamos tiempo o suficiente conocimiento para conectar con ello… con nuestros difuntos, con nuestra alma, con nuestra energía, con nuestra esencia… De hecho, nada es nuestro, solo ES. Lo cuidas.

Escuchar el rio, los arboles, ver cómo todo es perfecto, los colores, los sonidos y su organización llamada música… Podemos sentirnos perdidos sólo si estamos ciegos. Una vez abres los ojos del corazón te das cuenta de que las respuestas te esperan delante de ti, cada momento, sólo hay que saber preguntar y escuchar… En un fósil, en una hoja, en un pájaro, en un comentario, en una casualidad, en una carta. Todo te guía.

Desde que he emprendido este camino de crecimiento personal, de yogui, después de haberme alejado de la vida estéril, de haberme quitado algunas capas y sayos, ahora, empiezo a aceptar que no hay dónde llegar, que nunca lo hubo. Ahora empiezo a entender. Nunca fui y siempre he sido, SOY. Mi naturaleza. Eso es: soy fuerza madre, perfección, una energía vital que conduce una mente y viste un corazón marchitable. Soy luz, paz, amor y vacuidad. Todo está relacionado, conectado y eso es eternidad, eso es YOGA. Claro!

Gracias Arjuna por hacerme mas visible el camino. Gracias a todos por estar visibles en él.

Om Shanti.

Martí Vilardebò

 

Simbolismo del centro (valores aprendidos):

No juicio:

Imagen preconcebida, nombre enfermedades, eres un numero

Confianza

El buda: regalo, roto, siempre ofreciendo, impasible, fuerte, valiente, concentrado, estado meditativo

No tiempo: permanencia, eternidad, 3 años de formación pasan muchas cosas

Aceptación, Cambio:

La vela: lo bueno dura poco, el sol, Las lunas, ls estaciones

El fuego: fuente que llega al rio, se consume, todo se transforma

Conexión i Responsabilidad:

El  rio: Movimiento: vida, transformación, la pureza, la naturaleza que no sabemos escuchar, ni apreciar, lleva cosas buena y cosas malas para alimentar nuestra alma, fertilidad, fuente de vida, salud i crecimiento. Todas las respuestas están allí. Regalo boda. Da frutos buenos y malos: los chakras = energía

El Sri Yantra = todo está interconnectado, Olong (cada nivel integra el anterior y lo trasciende (una molécula no se entiende desde un átomo).

Ciclo: emocional-pensamiento, físico (acción).

Sufrimiento:

Piedras: marcas, fósiles, huellas, karma, responsable de tu vida, conciencia Si hay que sufrir que sea conscientemente. Aprender a sufrir. Gracias a ello entre en Yoga

Libertad:

Talismán (feng shui): No está fuera. Proyecta

Todos  elegimos, decisiones, efecto mariposa

Cartas que te enseñan, mensaje

 




Centro: Ritual de primavera 2017

 

Ritual de primavera 2017, La Plana




Centro: Sonia Jiménez

Por Sonia Jiménez, abril 2017. La Plana




Centro: Francesc Gali

 

 

Por Francesc Gali, La Plana, marzo 2017

Voleu que vos la cante?

En aquest món tothom plora,
tothom plora dia i nit,
si no les penes passades,
les penes que han de venir.
També he plorades les mies,
mes ara ja canto i ric:
canto les glòries que espero
per los treballs que passí,
en lo camp de les espines
les flors que espero collir.
Companys meus de captiveri
no voleu cantar amb mi?
Los que plorau entre els pobres,
los que frisau entre els rics,
los que els dies del desterro
contau per los del neguit,
los passos per les caigudes,
los instants per los sospirs,
los que estau amb lo front núvol,
los que teniu lo cor trist,
voleu que jo vos la cante
la cançó del Paradís?

 

Poema del poeta i sacerdot catòlic Jacint Verdaguer del llibre Flors del Calvari. Llibre de consols (1896).

Musicat i cantat per en  Roger Mas a l’àlbum Cançons Tel·lúriques (2008)




Centro: Clara Arnedo

 

 

EN CASA, centro simbólico

Un refugio interior de aguas tranquilas y transparentes. Un lugar donde posarse, donde mirar el fondo y verlo con claridad, entender su esencia y desde ella poder crecer. Los caminos del mundo que he seguido con ese afán viajero, las montañas que hasta hoy he trepado para ver vistas lejanas, los mares que he nadando en búsqueda de profundidades abisales, han sido y son aprendizajes inolvidables. Los lugares vienen conmigo, en la mochila, sin duda pesada, en ocasiones. Aprendo a soltarla, a dejar ir apegos y nostalgias, a atar esa inquietud de trotamundos empedernida sedienta de aventuras y experiencias. Porque, al fin del sendero está mi hogar, simple y diáfano, cálido y acogedor en el que me gusta regresar, más y más, en el ceremonial silencio de sus aguas de paz. El reposo es luz, y la luz un despertar de la conciencia que genera el más profundo de los aprendizajes, para llegar al cual no es necesario cruzar océanos ni escalar montañas, porque está aquí, en casa.

El camino del Yoga ha sido, y es, un constante volver a casa, un reencuentro conmigo en el fondo del mar, un homenaje al silencio que permite redescubrirme en el ser que soy, despojado de capas superficiales y deberes cotidianos. El recorrido es tan basto como fascinante, de una complejidad que se torna reto sin fin. Y por encima brilla la luz de la trascendencia que a veces se me antoja fácil de alcanzar con la mano, aunque solo si, de nuevo, regreso a casa.

Cierro los ojos para meditar de nuevo. Siento el corazón y lo siento rebosante de agradecimiento por estos años de formación, por todo lo que he aprendido y, sobre todo, por todo lo que se que me queda por aprender en ese camino hacia mi misma que representa el yoga. Lo mejor es que el trayecto lo hago acompañada, compartiendo esa luz que en mi y en todos vosotros mitiga poco a poco las sombras que también vienen con nosotras. Gracias a todos. Om Shanti.

Por Clara Arnedo, LP febrero 2017




Centro: Elementos

Centro_Elementos

Yoga Síntesis. Noviembre 2016