Afirmaciones en los chakras

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El Yo es real y es ilusión, se manifiesta en la forma pero mantiene su núcleo bien profundo. Puede hacerse grande o pequeño, visible o invisible pero, de alguna manera, siempre está ahí al acecho. En el fondo el Yo es una especie de pegamento vital que da centralidad al ser, que le da una canal de expresión y, qué duda cabe, maneja la realidad que le envuelve. En cada dimensión del ser humano hay un Yo, hay una identificación más o menos coherente. El problema no será cada uno de los yoes que nos habitan sino la disfunción de uno de ellos por exceso o por carencia. Si, hay un yo vital y uno emocional, un yo mental y otro intuitivo, tenemos el que se identifica con el cuerpo y el que sobrevuela lo espiritual, todos son necesarios. Para sanar estas dimensiones tal vez tengamos que asentar una verdad fundamental en cada una de ellas. Las afirmaciones nos ayudan a sanar ese Yo que duda o que tiene miedo, que se vanagloria o está confuso. La técnica es bien sencilla, inspiramos en el chakra y al espirar mentalmente (también se puede hacer susurrado) repetimos la afirmación correspondiente. Om Shanti.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

YO EXISTO

He nacido. Estoy en este mundo. La vida me ha traído. Soy fruto de una trayectoria de vida que va desde el origen, la primera bacteria hasta mis antepasados recientes. Lo agradezco. Existo porque ha habido una confluencia en la evolución. La vida quiere que esté aquí. Existo y es real. No hay lugar para la depresión, para las dudas. Me alineo con la existencia y colaboro con ella.

 

YO SIENTO

No sólo existo sino que estoy vivo. Tengo un cuerpo sensible, capacidad de tener placer con el que me expando y dolor que me ayuda a protegerme. Tengo un mundo pasional, me mueve el deseo como un motor de vida. Me siento inclinado hacia las cosas y las personas. Mi sexualidad es una dimensión de satisfacción. Yo siento y esa sensibilidad cuida la vida, la existencia. Nuestro sentir disuelve la insensibilidad.

 

YO PUEDO

Existo, siento y puedo. Puedo moverme y puedo construir un mundo con mis manos. Me encuentro obstáculos pero tengo manos, inteligencia, estrategias, paciencia y determinación para superarlos. Todos estamos limitados pero tenemos capacidades impresionantes. Querer es poder, la pereza es un rasgo infantil de hiperestabilidad. Creo que la vida requiere un esfuerzo. Nuestro poder disuelve la frustración.

 

YO AMO

Podemos construir una casa pero esa casa es para vivirla, para vincularse con otros, para desarrollar unos afectos. Vivimos en la sociedad y tenemos una red de relaciones. El amor es lo que nos da fuerzas para seguir adelante, para transformarnos. El amor nos libera del odio, de la envidia, de la soledad, del sufrimiento.

 

YO EXPRESO

Al nombrar lo que nos rodea somos cocreadores. A medida que vamos hablando vamos desplegando un mundo subjetivo que poco a poco coge cuerpo en tanto que se comparte con otros y que termina muchas veces haciéndose realidad. Al expresar lo que siento, lo que pienso, lo que sé, lo que quiero, lo que sueño estamos actualizando nuestra vida, dando coherencia entre lo que soy y la vida real que vivo.

 

YO VEO

Las palabras abren camino pero después es el alma la que sobrevuela el horizonte. Ven los ojos y mira nuestra inteligencia, pero en la tradición el que ve (con mayúsculas) es la persona sabia. Ver es ver más allá de la superficie, es tocar el fondo de las cosas, hacerle hablar a la piedra y a la nube, en la comprensión de que todo tiene voz porque tiene alma porque es sagrado. Ese ver disuelve la ignorancia.

 

YO SOY

Y yo soy sin calificativos, yo soy la esencia pero no la forma. No soy ni alto ni bajo, ni feo ni guapo, ni joven ni viejo. Soy lo que sostiene la vida, lo que está fuera del tiempo y del espacio, lo que contiene toda experiencia. Soy el ser puro, la conciencia absoluta, la dicha imperecedera.

Julián Peragón

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